A punto de cumplir diez años, el fenómeno de las redes sociales se ha convertido en parte de la cotidianidad de millones y millones de personas en todo el mundo. Poco se pensaba ese imberbe estudiante de Harvard que aquella plataforma que sacó en el mercado en febrero de 2004 sería la chispa que causaría uno de los impactos socioculturales más importantes de las últimas décadas. Lo que empezó con un mero juego, se convirtió poco a poco en una posibilidad de generar negocio no conocida hasta entonces. La viralidad de la herramienta y la capacidad de poder acceder a millones de usuarios en tan sólo un click, propicio que muchas empresas se interesaran en las redes sociales como medio para publicitarse.

Como en cualquier otro boom, el de las redes sociales rápidamente pareció tener un potencial infinito. Nadie sabía si realmente acabaría siendo tan prolifero como generalmente se auguraba pero de lo que no había duda alguna es de las posibilidades que podía generar. Pero evidentemente, donde aparece una oportunidad de negocio, rápidamente aparecen competidores que quieren conseguir parte del pastel y en este caso, el resultado final no fue otro que la proliferación de gran cantidad de redes sociales…pero en muchos de los casos, sin una hoja de ruta o modelo de negocio claros.

A modo de ejemplo, Facebook facturó en 2012 más de 5.000 millones de dólares, pero más del 80% gracias a la publicidad. Es indiscutible que para una compañía tan joven facturar dicha cantidad es más que un éxito, pero eso no quiere decir que le asegure un futuro brillante. El ejemplo de Facebook no ha sido escogido de manera casual; pues a mi parecer, de todas las redes sociales más conocidas es la que más tiene que renovarse para seguir siendo puntera en el mercado ya que según mi opinión, su modelo de negocio se sustenta en la variable que más fácil puede ser igualable por la competencia, es decir, el volumen de usuarios.

Comparativamente, otras “grandes” como Google, Twitter o Linkedin ofrecen un valor más diferenciado a los posibles stakeholders interesados en invertir / comprar el servicio que puedan ofrecer mediante el uso intensivo de la información. Por orden y sintetizando, Google permite gracias a la potencia de su buscador,  categorizar de manera perfecta el target al que las empresas quieren publicitarse; Twitter a parte de crear información a tiempo real, permite generar / divulgar tendencias; mientras que Linkedin, enfocado a un mercado más específico, ofrece información muy segmentada pero de gran valor para empresas de selección.

Redes sociales

 

No estoy diciendo que las redes sociales vayan a morir porque, de hecho, les sigo viendo muchas posibilidades y me niego a pensar que algo que puede movilizar a tantos millones de usuarios no pueda reinventarse y generar aún más ingresos; pero sí que es verdad que ya no bastará más dejarse llevar por la inercia conseguida gracias a tener la ventaja de ser el first mover. En este caso, como en muchos otros, será imprescindible reinventarse además de dejar de depender tanto de los ingresos provenientes de la publicidad. La clave, sin duda, será poder generar y gestionar información que alguien esté dispuesto a comprar.

DVM

comentarios
  1. knowthing dice:

    ¿Consideráis que las redes sociales no tienen un modelo de ingresos sostenible? ¿Creéis que hay un exceso de redes sociales? ¿Pensáis que tienen viabilidad económica?

Deja tu Respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s